7 maneras de ahorrar más para la universidad

7 maneras de ahorrar más para la universidad

Padre llevando a su hijo a hombros

Como cada padre sabe, ahorrar lo suficiente para la educación universitaria se ha vuelto un reto. Aún con menores incrementos en la matrícula en años recientes, los costos para una educación superior están hoy dentro de los costos en aumento más rápido en la cultura estadounidense. Con muchos estados con déficit, no se puede ofrecen el mismo nivel de ayuda financiera, lo cual significa que se pasan más costos a los estudiantes.

Los beneficios de la educación superior

En el mercado de trabajo altamente competitivo de hoy, la educación universitaria es una necesidad. Un título universitario incrementa significativamente el poder adquisitivo de uno a lo largo de la vida. De acuerdo con el Hamilton Project, "el titular medio del título universitario ganó cerca de $1.2 millones a lo largo de la vida, alrededor de $600,000 más que el titular del diploma de secundaria promedio y alrededor de $300,000 más que el titular promedio del título de asociado".

¿Cuáles son mis opciones para financiar la universidad?

Tradicionalmente, las subvenciones y becas abrieron las puertas a la educación universitaria. Los préstamos Stafford, los préstamos Perkins y los préstamos PLUS podrían dar a las familias flexibilidad adicional. Pero mientras que las subvenciones y los préstamos no se tienen que devolver, los préstamos de estudiante sí. Una manera de evitar pedir préstamos y permanecer sin deudas es comenzar a ahorrar para la universidad lo antes posible. Cuanto más temprano comiences, más tiempo tendrá tu dinero para crecer.

Aquí hay unas maneras populares para comenzar a ahorrar para la universidad:

  • Planes 529. La sección 529 del Código de Impuestos Internos permite que 'programas calificados para matrículas' ayuden a reducir los costos futuros de la universidad. Un plan de ahorros 529 para universidad te permite reservar fondos para cualquier institución elegible de educación superior en los Estados Unidos. Estos planes permiten cantidades de contribución más significativas que la mayoría de otras opciones y tú mantienes el control de los bienes.
  • Cuenta de Ahorros para la Educación (ESA, por sus siglas en inglés) Coverdell. Una ESA Coverdell es un fideicomiso o cuenta tutelar que te permite destinar hasta $2,000 por año (desde el nacimiento hasta que el niño cumpla 18 años) para gastos de educación que califiquen. Los bienes en la cuenta deben ser usados antes de que el beneficiario cumpla 30 años (con unas pocas excepciones) pero tú mantienes el control de la cuenta.
  • Cuentas UGMA y UTMA. También puedes establecer una cuenta para la universidad de tu hijo bajo la Ley Uniforme de Regalo a Menores (UGMA, por sus siglas en inglés) o la Ley Uniforme de Transferencia a Menores (UTMA, por sus siglas en inglés). Aunque el impuesto federal sobre regalos aplicará a las contribuciones mayores de cierta cantidad, esencialmente no hay límites de contribución. Los bienes pueden ser usados por cualquier razón en cualquier momento para el beneficio del beneficiario designado y el mismo obtiene control de los bienes al llegar a la mayoría de edad (18 a 21 años de edad, dependiendo del estado).

Reduce tu deuda y ahorra más

Muchos padres se encuentran con que el ahorrar para la universidad es un reto, entre gastos de cuidado infantil, comida, ropa que constantemente se queda pequeña, clases y vacaciones ocasionales. Pero, de acuerdo con un artículo de CNN Money, hacer unos pequeños ajustes pueden suponer mucho para reducir la deuda del hogar y poner las finanzas de la familia sobre unos cimientos más sólidos. Aquí hay siete maneras de encontrar fondos para la universidad:

  1. Liquidar tarjetas de crédito de interés alto primero. Si sólo pagas la cantidad mínima mensual en tus tarjetas de crédito, se te están cargando tasas de interés altas más cuotas adicionales si tus pagos se atrasan. Los intereses y multas pueden agregar hasta cientos de dólares cada año por tarjeta.
  2. Renegocia con las compañías de tarjetas de crédito para tasas menores. Algunas compañías de tarjetas de crédito cobran a los titulares de tarjeta tasas de interés excesivas. Y si tienes un historial de mal crédito, las tasas se pueden disparar drásticamente. Sólo mantén tarjetas que tienen una baja Tasa Anual Equivalente (APR, por sus siglas en inglés) y evita usar tus tarjetas de tasas más altas. A veces puedes renegociar con las compañías de tarjetas de crédito para reducir tu tasa de interés actual.
  3. Paga con dinero en efectivo o con tarjeta de débito. Mientras menos tengas en tus tarjetas de crédito, mejor. Evita agregar más deuda a tus tarjetas existentes. Si no tienes el dinero en efectivo o una tarjeta de débito, piensa dos veces antes de comprar algo que no necesitas absolutamente.
  4. Reduce gastos no esenciales. Haz una lista de tus gastos mensuales. Revisa todo desde tu paquete de cable hasta tu plan de teléfono celular. No renueves las revistas que apenas lees. Considera comer fuera menos frecuentemente y empaca un almuerzo para llevar al trabajo.
  5. Mantén un registro de gastos mensuales. Registra todas tus facturas en una hoja de cálculo o anótalas en un libro de contabilidad. Es una manera excelente de llevar un registro de tus hábitos de gasto y mantener un presupuesto familiar. También existen muchos sitios web (tales como Mint o MyRatePlan) que pueden ayudarte a ahorrar dinero o asistirte con las finanzas personales.
  6. Usa transporte público en lugar de manejar. La gasolina puede ser cara. Los sitios web como GasBuddy pueden encontrarte los precios más bajos de gasolina en tu área. O, en su lugar, considera tomar el tren o el autobús al trabajo.
  7. Viaja en bicicleta el fin de semana. Viajar en bicicleta es un ejercicio excelente y evita el uso y desgaste de tu vehículo.

Sólo llevar a cabo algunas de estas sencillas sugerencias puede ahorrarte dinero. Y este dinero en efectivo ahorrado te puede ayudar a financiar el futuro educativo de tu hijo, lo cual sería un dinero bien gastado.

AP2017/04/0227

Divulgaciones

Antes de invertir en un plan 529, considera los objetivos de inversión, los riesgos, los cargos y los gastos del plan. Comunícate con el emisor del plan para tener una comunicación oficial que contenga ésta y otra información. Léela cuidadosamente.

Un inversionista debe considerar, antes de invertir, si el estado de residencia del inversionista o del beneficiario designado ofrece cualquier beneficio de impuestos estatales que sólo estén disponibles para las inversiones en programas de matriculación elegibles del estado.

Los valores no están asegurados por la FDIC, no están garantizados por el banco y están sujetos a riesgos de inversión, incluyendo la posible pérdida del principal.

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