Tipos de cuentas de ahorros y cómo elegir una
Las cuentas de ahorros no son todas iguales. La adecuada depende de tu meta, tu plazo y de qué tan fácilmente quieres acceder a tus fondos. Algunas cuentas ofrecen un interés más alto a cambio de menos flexibilidad, mientras que otras mantienen tu dinero accesible, pero pagan tasas más bajas. Aquí tienes una comparación de los principales tipos y cómo elegir uno según tu situación.
¿Qué es una cuenta de ahorros?
Una cuenta de ahorros es un lugar seguro para guardar el dinero que no estás gastando en este momento. Las cuentas de ahorros tradicionales tienen liquidez, lo que significa que puedes disponer de los fondos cuando los necesites. Son útiles para una variedad de metas financieras, incluyendo:
- Crear un fondo de emergencia.
- Ahorrar para unas vacaciones o una compra importante.
- Apartar dinero para gastos irregulares como impuestos o reparaciones del hogar.
¿Cómo funciona una cuenta de ahorros?
Abres una cuenta de ahorros en un banco o una cooperativa de ahorro y crédito, y depositas dinero en ella. Con el tiempo, tu cuenta genera intereses sobre tu saldo, lo que significa que el banco te paga una cantidad pequeña por mantener tu dinero allí. Ten en cuenta que, aunque las cuentas de ahorro sí generan intereses, la tasa generalmente es más baja que la que podrías obtener con otras opciones de inversión.
Puedes acceder a tu dinero de varias maneras:
- Por medio de un Cajero Automático (ATM, por sus siglas en inglés).
- En una sucursal bancaria física.
- Mediante la transferencia de fondos a una cuenta de cheques.
La mayoría de las cuentas de ahorro no incluyen una tarjeta de débito ni una chequera, aunque algunos tipos de cuentas sí. Tu banco o cooperativa de ahorro y crédito puede confirmar si hay restricciones sobre retiros, saldos mínimos y las tasas de interés ofrecidas.
¿Están aseguradas las cuentas de ahorros?
Si un banco o una cooperativa de ahorro y crédito llegara a quebrar, las cuentas aseguradas están protegidas hasta ciertos límites. La mayoría de las cuentas de ahorros están aseguradas hasta $250,000 por depositante, por categoría de titularidad y por institución. Esa cobertura se basa en las categorías de titularidad, no en la cantidad de cuentas que tengas. Dependiendo de cómo estén estructuradas tus cuentas, podrías ser elegible para una cobertura superior al límite estándar de $250,000.
- Los bancos están asegurados por la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC).
- Las cooperativas de ahorro y crédito están reguladas y supervisadas por la National Credit Union Administration (NCUA).
Tipos de cuentas de ahorros
Existen varios tipos de cuentas de ahorros, y cada una tiende a funcionar mejor para una meta específica. Aquí tienes un vistazo rápido de cómo las metas de ahorro comunes se relacionan con los tipos de cuenta:
Ahorros para emergencias: mantener tus fondos apartados
Un fondo de emergencia es dinero que se reserva para cubrir gastos imprevistos. Ejemplos comunes incluyen:
- Pérdida de trabajo
- Cuentas médicas
- Reparaciones urgentes de la vivienda o del carro
Sin una, podrías terminar dependiendo de las tarjetas de crédito o de préstamos cuando surja un gasto imprevisto. La mayoría de los profesionales financieros recomiendan tener entre tres y seis meses de gastos de subsistencia en un fondo de emergencia. Usa nuestra calculadora de fondo de emergencia para ayudarte a estimar cuánto podrías necesitar.
Como los fondos de emergencia no se usan a menudo, es posible que quieras mantenerlos en una cuenta que ofrezca una tasa de interés competitiva y que, al mismo tiempo, te permita acceder a ellos cuando los necesites. Dos opciones que podrían ser convenientes:
- Cuenta de ahorros de alto rendimiento: Una Cuenta de Ahorros de Alto Rendimiento (HYSA, por sus siglas en inglés) ofrece una tasa de interés más alta que una cuenta de ahorros tradicional, aunque puede exigir un saldo mínimo más alto o incluir comisiones.
- Cuenta de mercado monetario: Esta puede ofrecer tasas de interés competitivas y brindarte más flexibilidad que una cuenta de ahorro tradicional, incluyendo algunas opciones de emisión de cheques y acceso con tarjeta de débito.
Ahorros a corto plazo: la cuenta para metas flexibles
Algunos gastos son previsibles, pero no ocurren todos los meses. Los ejemplos incluyen:
- regalos
- viajes
- impuesto sobre patrimonio
- primas de seguro
- otros costos irregulares del hogar
Apartar dinero por adelantado para estos ayuda a reducir el estrés de tener que cubrirlos cuando aparezcan. Una cuenta de ahorros tradicional puede ser buena para este tipo de ahorros. La mayoría ofrece acceso en línea y transferencias fáciles, y algunas permiten depósitos directos, lo que puede facilitar la automatización de tu rutina de ahorro. Aunque la tasa de interés puede ser más baja que la de otros tipos de cuenta, la simplicidad y la flexibilidad pueden valer la pena para el dinero que quizá necesites con relativamente poco aviso.
Ahorro basado en metas: planificación para una compra específica
Si estás ahorrando para algo específico en el futuro, como un carro nuevo, una boda o unas vacaciones de ensueño, puede valer la pena considerar un Certificado de Depósito (CD, por sus siglas en inglés) Con un CD, depositas una cantidad fija por un período establecido, normalmente de unos meses a varios años, y ganas una tasa de interés fija. En general, a mayor plazo, mayor la tasa. Como aceptas dejar el dinero en la cuenta hasta que finalice el plazo, los CD funcionan mejor para fondos que sabes que no necesitarás en el corto plazo. Algunas cosas para tener en cuenta:
- Los CD a menudo exigen un depósito mínimo.
- Por lo general, se renuevan automáticamente al vencimiento (cuando finaliza el plazo), a menos que indiques lo contrario al banco.
- Retirar fondos antes de tiempo puede resultar en una multa.
Ahorros a largo plazo
Cuando estás ahorrando para algo más a largo plazo, como un pago de enganche para una vivienda o la jubilación, quizá quieras considerar otras alternativas más allá de una cuenta de ahorros tradicional. Para plazos más largos, invertir tu dinero puede ofrecer un mayor potencial de crecimiento, aunque también conlleva más riesgo. Algunas opciones para explorar incluyen:
- Las cuentas de jubilación como una 401(k) o una IRA
- Fondos de inversión y otras opciones de inversión
Las cuentas de ahorro son solo una parte de un panorama financiero más amplio. Para seguir aprendiendo, también puede resultarte útil explorar los fundamentos de la inversión o consejos para lograr el bienestar financiero.
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