¿Realmente necesitas un agente inmobiliario?

¿Realmente necesitas un agente inmobiliario?

Corredor de bienes raíces entregando las llaves de una casa a una pareja

Internet ha simplificado la manera en que compramos y vendemos cualquier cosa. Un buen ejemplo es que lo que antes parecía complicado, como reservar un viaje, ahora lo hacemos sin levantarnos de la silla.

Pero cuando se trata de comprar o vender una casa, no es mala idea plantearse si hacerlo solo o confiar en un agente inmobiliario. Como en todas las decisiones, existen pros y contras. A continuación, te contamos algunos puntos a tener en cuenta:

A favor: los agentes tienen más información y experiencia.

Para empezar, a todos nos gusta sentirnos en buenas manos cuando afrontamos una decisión tan importante. Contar con una persona de confianza y con experiencia puede ser clave si el proceso se vuelve complejo o da un giro inesperado. Además, los agentes inmobiliarios tienen acceso a bases de datos exclusivas y un mejor conocimiento del mercado, por lo que siempre podrán darte buenos consejos.

En contra: las tarifas, claro.

La ecuación es simple, los agentes cobran por sus servicios cerca del 6% del monto total de la operación al vendedor de la propiedad, pero no cobran tarifa alguna al comprador.

A favor: los agentes pueden hacerte ganar más dinero.

Los agentes pueden negociar por ti. Su experiencia, acceso a bases de datos profesionales y su conocimiento del mercado pueden llevarte a negociar un mejor precio. En muchos casos, esta diferencia será suficiente para justificar su costo.

En contra: los intereses de un agente no son necesariamente iguales a los tuyos.

Al comprar una casa, puede haber una tensión subyacente entre tu agente y tú: cuanto menos pagues por tu casa, menores serán sus honorarios. Este conflicto de intereses también puede surgir al vender tu casa.

¿Cómo elegir tu agente inmobiliario?

Si decides confiar en un experto, es hora de elegir el que más favorezca tus intereses. Estos son algunos puntos que deberías tener en cuenta para ponerte en las mejores manos:

  • Experiencia: un agente que lleve muchos años en el negocio será probablemente un experimentado profesional y conocerá mejor la evolución del mercado.
  • Número de clientes: si tu agente trabaja con decenas de clientes, quizás no tendrá suficiente tiempo para ti.
  • Área de trabajo: es ideal encontrar un agente que cubra un área de viviendas razonable; ni tan pequeño como un barrio ni tan grande como un estado. Esto garantizará un buen balance entre la calidad y la cantidad de las opciones que te proponga.
  • Referencias: pregunta a sus clientes más recientes si quedaron contentos con su servicio.

Divulgaciones

La información en este artículo se obtuvo de varias fuentes que no están relacionadas con State Farm. Aunque creemos que es confiable y precisa, no garantizamos la precisión ni la confiabilidad de la misma. Estas sugerencias no son una lista completa de todas las medidas de control de pérdida. La información no pretende reemplazar los manuales o instrucciones provistos por el fabricante o el consejo de un profesional calificado. Ni pretende activar la cobertura de nuestra póliza. State Farm no garantiza los resultados del uso de esta información.