Cómo diseñar un cuarto de refugio

Cómo diseñar un cuarto de refugio

Family survives in safe room

Las guías para la preparación ante desastres a menudo te dan instrucciones de dirigirte a tu sótano en caso de clima peligroso, pero ésa no siempre es una opción. En Joplin, Missouri, donde un poderoso tornado mató a 158 personas en el 2011, de cada 10 casas, casi nueve no tenían sótano. Los sótanos no siempre son seguros debido a ventanas quebradas, escombros arrastrados por el viento y la posibilidad de una inundación.

Para muchos hay una mejor opción: cuartos de refugio y refugios para tormentas especialmente construidos que ayudan a proteger a tu familia mientras que el clima azota. "La mejor razón para tener un refugio para tormentas es la tranquilidad que te brinda", dice Ernst Kiesling, director ejecutivo de la National Storm Shelter Association, la cual estudia y mejora los refugios para huracanes y tornados.

"Si sabes que hay un lugar seguro, no tienes que preocuparte tanto cuando ves la tormenta venir". Un refugio apropiado depende de tu ubicación, el tamaño de tu familia y la condición de tu vivienda. Por ejemplo, si estás en un área con un alto riesgo de huracanes, considera un refugio grande, ya que es posible que tengas que esperar horas a que pase la tormenta. Los tornados pasan relativamente rápido.

La tabla a continuación te ayuda a determinar qué tipo de refugio se ajusta mejor a tus necesidades. Asegúrate de que tu refugio cumple con las recomendaciones de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés) con respecto a la "protección casi absoluta" en clima extremo. Los refugios satisfactorios deben resistir un tornado clasificado como un EF-5, con velocidades de viento excediendo posiblemente las 200 millas por hora.

"Ésta no es un área donde quieres hacer lo mínimo", aconseja Kiesling. "No quieres preocuparte por si la tormenta venidera tiene vientos de 160 o de 250 millas por hora. Tu refugio debe poder resistir el peor escenario posible".

Cómo diseñar un cuarto de refugio