Los perros para la investigación de incendios provocados olfatean los hechos de los incendios sospechosos

Los perros para la investigación de incendios provocados olfatean los hechos de los incendios sospechosos

Daisy

Conoce a Daisy. Junto con su compañero humano, el Detective John Peters, esta investigadora canina ayuda a luchar contra el crimen en el Departamento de Policía de Westchester County en New York. Su trabajo... ayudar a encontrar evidencia de incendios provocados después de un incendio.

Es un trabajo importante: Según la U.S. Fire Administration, aproximadamente 16,800 incendios se originan intencionadamente cada año en los edificios residenciales de los Estados Unidos, resultando en aproximadamente 280 muertes, 775 lesiones y $593 millones en pérdidas de propiedad.

El título completo del empleo de Daisy junto con otros miembros del Equipo de perros para la investigación de incendios provocados es "Perros de Detección de Acelerantes" (ADC, por sus siglas en inglés), comúnmente conocidos como perros para la investigación de incendios provocados; ella vive y trabaja con el Detective Peters. Como otros ADC, Daisy ayuda a los investigadores de incendios olfateando la presencia de líquidos inflamables que pudieran haberse utilizado para provocar un incendio intencionadamente. Ella ayuda a los buenos a encontrar a los malos.

Programa de perros para la investigación de incendios provocados de State Farm®

Desde 1993, el Programa de perros para la investigación de incendios provocados de State Farm¬†ha proporcionado fondos para la adquisición y el entrenamiento de más de 360 equipos a lo largo de los Estados Unidos y Canada. Cada año se pierden miles de millones de dólares en propiedad y cientos de vidas como consecuencia de incendios provocados intencionadamente. Los perros de detección de acelerantes, conocidos como perros para la investigación de incendios provocados, son entrenados para olfatear rastros mínimos de acelerantes (gasolina, líquido para encendedores, etc.) que pudieron haber sido utilizados para comenzar un incendio. Ellos viven y finalmente se jubilan en la casa de su adiestrador humano, el cual es profesional del orden público o de combate de incendios.

Todos los perros que se eligen para el Programa de perros para la investigación de incendios provocados de State Farm son perros labradores, o mezcla de labrador, que se adquieren a través de un programa de cooperación con organizaciones de perros guía y de asistencia para personas con discapacidad, así como también a través de refugios locales para animales y sociedades protectoras de animales. Como resultado de su alto nivel de energía y exuberancia social, estos perros son cambiados de profesión, de prestar servicio de asistencia para personas con discapacidad a luchar contra el crimen.

Cómo hacen su trabajo los perros para la investigación de incendios provocados

El trabajo de los ADC es ayudar a confirmar que es un incendio provocado o a eliminar esa posibilidad, permitiendo que los procesos de reclamos de seguros avancen. Los perros poseen capacidades que los humanos no pueden duplicar o, a menudo, ni siquiera comprender. La nariz de tu perro promedio es decenas de miles de veces más sensible a los olores que una nariz humana. Los perros pueden detectar algunos olores en partes por trillón y poseen hasta 300 millones de receptores olfativos en sus narices, comparados con aproximadamente seis millones en los humanos. La parte del cerebro de un perro que está dedicada a analizar los olores es, proporcionalmente hablando, 40 veces mayor que la nuestra.

Los perros en el Programa de perros para la investigación de incendios provocados de State Farm son entrenados utilizando las técnicas Pavlovianas. Una respuesta primaria positiva por parte del perro en presencia de un líquido inflamable se indica cuando el can adopta una posición de "sentado". A esto se le llama "alerta pasiva". El beneficio de este tipo de entrenamiento es que el perro se sienta e indica con su nariz el lugar exacto del líquido inflamable, dejando así la evidencia intacta. Esto ayuda a conservar la integridad de la evidencia recopilada. Una vez que el perro alerta sobre la presencia de un líquido inflamable al sentarse e indicar con la nariz, la respuesta se refuerza con la recompensa de comida y muchos elogios. El entrenamiento de recompensa con comida también significa que el perro solamente come cuando trabaja en la escena del incendio o al completar ejercicios de entrenamiento varias veces al día, todos los días. Ellos sólo comen de la mano de su adiestrador, nunca de un tazón.

La alerta del perro no prueba ni desmiente que se utilizaron líquidos inflamables en la comisión de un delito, incendio provocado o abrasión ilegal. Las muestras deben ser recopiladas por un técnico en evidencias capacitado y confirmadas por el laboratorio criminalístico para determinar si contienen líquidos inflamables. Los investigadores de incendios/incendios provocados, los adiestradores caninos y los químicos deben trabajar en conjunto para corroborarse mutuamente con el fin de establecer que se ha cometido un delito. El perro es una herramienta para localizar evidencias de manera eficiente y efectiva, pero finalmente depende del investigador de incendios provocados reunir la información antes de presentar los resultados de una investigación a un fiscal.

Divulgaciones

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