4 síntomas de adicción al teléfono celular

4 síntomas de adicción al teléfono celular

Los teléfonos celulares inteligentes han logrado que muchas cosas se vuelvan más convenientes —pero demasiado tiempo frente a la pantalla puede tener un efecto negativo en tu salud. Aquí presentamos cuatro problemas de uso excesivo y cómo evitarlos. 

  1. "Cuello de mensajes de texto". Mirar abajo hacia tu teléfono durante varias horas al día puede poner una presión seria en tu cuello. Debido a la gravedad, inclinar tu cabeza hacia delante puede ejercer una fuerza en tu columna vertebral de entre 50 y 60 libras.
    Evítalo: En lugar de agacharte para mirar tu teléfono, súbelo al nivel de la vista. También puedes activar recordatorios para estirar tu cuello si éste comienza a sentirse rígido o adolorido.

  2. Mal dormir. No sólo el uso excesivo del celular te puede mantener mentalmente involucrado hasta tarde en la noche, de hecho, la luz "azul" de la pantalla puede interferir con tu capacidad para quedarte dormido.
    Evítalo: Activa una alarma de 30 a 60 minutos antes de que te quieras ir a la cama, luego hazte el compromiso de recargar tu teléfono o tableta en otro cuarto —no en tu mesa de noche.

  3. Tendinitis. Escribir demasiado puede causar que los tendones de tus pulgares se inflamen y te duelan.
    Evítalo: Si tus pulgares empiezan a acalambrarse a mitad de un mensaje de correo electrónico, haz una pausa. Trata de usar la función del dictado de voz de tu teléfono inteligente para escribir mensajes de texto y correos electrónicos o pon menos estrés en tus manos usando tu teléfono sobre una superficie plana.

  4. Viajar distraído. Usar tu celular mientras manejas puede dar como resultado un accidente serio, y caminar distraído puede igualmente culminar en una lesión. Si viajas en transporte público, mirar abajo hacia tu teléfono puede hacer que pierdas tu autobús o tu parada del tren.
    Evítalo: Mantén tu teléfono guardado en la guantera del lado del pasajero o en tu bolsillo mientras vas de un lado al otro. Ningún mensaje de texto o publicación en medios sociales vale tanto como tu vida —o la de alguien más.