6 razones por las que tu hipoteca fue rechazada

6 razones por las que tu hipoteca fue rechazada

El camino para obtener una hipoteca no es siempre sencillo. Según el Pew Research Center, un 12 por ciento de las solicitudes de préstamo para compra de vivienda fueron denegadas en el 2015. Un pequeño dato en tu historial financiero podría impedir tu acceso a una hipoteca. Aquí tenemos seis razones comunes por las que no se aprueba una hipoteca.

  1. Tu puntuación crediticia es muy baja. Sacar tu propio informe de crédito, también conocido como "soft inquiry" (consulta blanda), no afecta tu puntuación crediticia. De hecho, revisar tu informe crediticio regularmente es una práctica financiera responsable. Por ley, tienes derecho a un informe gratuito de cada una de las tres agencias de informes cada 12 meses. Ten en cuenta que si un prestamista obtiene tu puntuación para aprobar una nueva cuenta de crédito, es una "hard inquiry" (consulta dura) y puede reducir tu puntuación crediticia. Por lo general debes autorizar este trámite. El modo más eficaz de influir positivamente en tu puntuación crediticia es pagar tus deudas a tiempo.
  2. Tienes demasiadas deudas. La suma de los pagos de tus deudas cada mes — incluyendo tu hipoteca actual — debe suponer menos del 35-40 por ciento de tu ingreso mensual total. Lo mejor que puedes hacer para reducir tu deuda es hacer un plan para pagarla. Recuerda, cerrar una cuenta de crédito reduce tu crédito disponible — lo que puede elevar tu relación deuda crédito, también conocida como índice de utilización crediticia y por lo tanto, disminuir tu puntuación, especialmente si tienes saldos en otras tarjetas.
  3. La cantidad de tu préstamo y el valor de tasación de la vivienda no coinciden. En este caso tus opciones son obtener una segunda tasación o un prestamista diferente. Si compras una vivienda, su costo no debe ser más de 2 a 2.5 veces superior al valor de tus ingresos familiares, e idealmente tu hipoteca no debe ser mayor que el 80% del valor de la vivienda para evitar pagar el seguro hipotecario. Considera incluir en tu acuerdo de compra una cláusula de contingencia que te permita retirarte si no recibes tu préstamo, la vivienda no tasa a su precio de venta o pierdes tu empleo.
  4. Has solicitado demasiadas tarjetas de crédito. Solicitar una hipoteca en los seis meses siguientes a la solicitud de cualquier otro tipo de crédito puede influir en tu puntuación crediticia. Analiza tu situación antes de abrir una serie de cuentas en rápida sucesión. Abrir demasiadas cuentas rápidamente y consultar tu crédito en múltiples ocasiones puede reducir tu puntuación crediticia, más aún para alguien con pocas cuentas de crédito o con un historial crediticio corto.
  5. Tienes un historial de empleo inconsistente o grandes cambios en tus ingresos. La consistencia es clave: Los prestamistas normalmente requieren por lo menos dos años de declaraciones de impuestos para que puedan cumplir con las directrices para verificar que el empleo y los ingresos sean estables. Antes de comenzar tu búsqueda de vivienda, reúnete con un prestamista o corredor de hipotecas para determinar cuánto dinero puedes pedir prestado. Tener una carta de precalificación en la mano te ofrece tranquilidad a ti, al vendedor y al agente de bienes raíces.
  6. No tienes un pago de enganche. Sin un ahorro del 3 al 20 por ciento del precio de compra, espera obstáculos para la aprobación. La cantidad que necesitarás para tu pago de enganche variará dependiendo del tamaño de la vivienda, su ubicación y el tipo de hipoteca que busques. Algunos prestamistas podrían ofrecer programas de préstamos con opciones de pago de enganche bajos, pero podrían requerir seguro hipotecario, lo cual aumentaría tu obligación mensual total. Habla con tu prestamista sobre tus opciones.

¿Cuál es tu mejor opción? Revisa minuciosamente tus finanzas, ahorra lo más que puedas y obtén una precalificación antes de que veas los listados de "casas en venta"

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