Lo que los adolescentes piensan en cuanto al manejo - y por qué es importante

Lo que los adolescentes piensan en cuanto al manejo - y por qué es importante

Mother and daughter driving in a car.

Obtener una licencia de manejo es un rito de iniciación para los adolescentes norteamericanos: Para muchos, una licencia equivale a la libertad y obtenerla es un paso más hacia la adultez y la independencia. Pero cada generación pasa por distintos sentimientos y conflictos en cuanto al manejo, y la generación de hoy no es una excepción. Aquí te mostramos lo que podrías descubrir de tus amigos, familiares y tus propios hijos, y cómo puedes ayudar a los conductores aprendices a convertirse en mejores conductores.

Podrían estar menos propensos a obtener su licencia.

Hecho: Cada vez hay menos adolescentes manejando en las carreteras de los Estados Unidos que años atrás. Solo un 60 por ciento tienen licencia al cumplir los 18, una cifra menor al 80 por ciento de hace 30 años, según un estudio realizado por el Transportation Research Institute de la University of Michigan.

Las razones son diversas. "No tienen tiempo o cuesta demasiado el seguro", explica Kate Tulenko, una joven de 17 años de Ellicott City, Maryland.

Lo que puedes hacer: Habla con tu hijo adolescente acerca de los costos y responsabilidades de manejar y sobre las expectativas para cada cual, como la de quién paga por qué. Algunos adolescentes podrían querer lanzarse a ser dueños de un carro sin darse cuenta de cuánto cuesta la gasolina, el seguro y el mantenimiento. Y si tu hijo adolescente es reacio a obtener una licencia, asegúrate de que estén en la misma página con respecto a la manera de transportarse.

Saben que aún están aprendiendo.

La falta de experiencia hace que el primer año de tener la licencia sea el más peligroso, pero el riesgo de accidentes disminuye a medida que los conductores nuevos adquieren experiencia. Aun así, muchos adolescentes saben que tienen que estar preparados para estar detrás del volante, completamente solos, y lidiar con cualquier sorpresa que se les presente al manejar. "No aprendes realmente a manejar hasta que estés tú solo, sin nadie diciéndote cómo hacer las cosas", dice Tulenko.

Lo que puedes hacer: Solo porque tu hijo adolescente tenga licencia no significa que no debas seguir sentándote a su lado. Ellos están aprendiendo aún, y tú puedes ayudar a guiarlos a enfrentar situaciones difíciles y nuevas experiencias de manejo.

Ellos piensan que ir a exceso de velocidad no es gran cosa.

Los choques son la causa principal de muertes entre adolescentes, y la velocidad es un factor en aproximadamente una tercera parte de los accidentes fatales entre adolescentes, de acuerdo con la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras. Aun así, Tulenko y Aidan McNally, de Mendota Heights, Minnesota, dicen que es común manejar con exceso de velocidad. "En las autopistas, todos van de cinco a 10 millas sobre el límite de velocidad", dice McNally. Tulenko está de acuerdo. "Muchos adolescentes manejan rápido", dice ella.

Lo que puedes hacer: Haz hincapié a tu conductor adolescente sobre lo peligroso que es desobedecer las leyes de tránsito. No solo pueden recibir una multa si manejan sobre el límite de velocidad sino que no prestar atención a otras normas de tránsito, como las del uso del cinturón de seguridad, puede ser fatal.

Ellos te prestan atención. En serio.

Un estudio reciente comisionado por SafeKids Worldwide respalda el vínculo entre los hábitos de manejo entre adolescentes y sus padres, incluyendo el uso del cinturón de seguridad, cómo lidiar con distracciones y consumir alcohol y manejar. "Yo aprendí a manejar de ellos, cierto, sus hábitos dan forma a los míos", dice McNally. "Ellos no usan el teléfono mientras están en el carro, ni yo tampoco."

Lo que puedes hacer: Vale la pena monitorear y hablar acerca del manejo, aún después de que tu hijo adolescente haya recibido la licencia — especialmente durante ese primer año de alto riesgo. Haz una lista de las reglas de manejo de tu familia, incluyendo el exceso de velocidad, los cinturones de seguridad, el uso del teléfono y demás. Es una manera comprobada de ayudar a los adolescentes a tomar decisiones más seguras al manejar. Y sirve de modelo para el tipo de conductor que te gustaría que ellos se conviertan.