Lo que debes y no debes hacer al comprar un carro de forma particular

Lo que debes y no debes hacer al comprar un carro de forma particular

A cerca de 87 por ciento de los estadounidenses les disgusta de algún modo comprar carros en concesionarios y más de la mitad preferirían comprar o vender un carro desde casa. Si estás considerando comprar un carro de forma particular —quizás estás buscando un vehículo específico o simplemente has encontrado un vendedor con el carro preciso en el momento preciso— sigue estos consejos sobre qué hacer y qué no hacer para que la compra particular sea una transacción feliz para ambas partes.

Cuando estás buscando

Haz tu investigación. Averigua qué tipo de vehículo estás buscando y lo que pagan los compradores normalmente por cierto modelo en una condición dada. (Sitios tales como Kelley Blue Book y Edmunds son fuentes bien respetadas). Podría haber menos oportunidad de negociar con un vendedor privado —recuerda, él o ella tiene la misma información que tú tienes— pero un poco de conocimiento puede ayudarte a hacer una oferta que sea justa.

No ignores las señales de alerta. Por ejemplo, nunca transfieras dinero electrónicamente por adelantado. Pide ver el título, el cual es una manera en que el vendedor puede comprobar que es el propietario. Y si el carro tiene un precio sospechosamente bajo, aléjate.

Cuando estás listo para comprar

Investiga el historial del vehículo. Mientras un concesionario de automóviles puede proporcionarte información acerca de un propietario anterior o puede haber una garantía parcial que acompaña la venta, las transacciones particulares son normalmente "tal y como está" —lo que quiere decir que cualquier problema podría ser tu responsabilidad. Busca un informe de historial del vehículo de un servicio como Carfax (necesitarás el Número de Identificación del Vehículo o VIN, por sus siglas en inglés) para descubrir problemas como accidentes previos o daños por inundación que los vendedores podrían no estar deseosos de revelar.

No te pases por encima la inspección antes de la compra. Lleva el vehículo a tu mecánico. Por unos $100 podrías averiguar acerca de un posible problema o una reparación futura que podría costarte miles de dólares.

Cuando estés finalizando la transacción

Ten tus documentos en orden. Verifica con el departamento de vehículos de motor de tu estado para regulaciones específicas. Podrías necesitar obtener una prueba de emisiones o una declaración de divulgación de odómetro del vendedor, o incluso tener que notarizar el título, por ejemplo. Verifica también que el registro del vehículo esté al día; si no, podrías incurrir en pagos atrasados pendientes.

No llegues al lugar de la venta con dinero en efectivo. Trabaja con un servicio de cuenta de depósito en garantía o lleva a cabo la transacción en tu institución financiera.

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