Activos: No sólo para los ricos y famosos

Considera tus activos: No son sólo para los ricos y famosos

Una caja fuerte en un armario
Probablemente tengas muchas otras pertenencias, las cuales técnicamente también se consideren activos. Pero no todas estas pertenencias tienen mucho valor.

Es importante destacar que el valor de un artículo es lo que recibirías si lo vendieras, lo cual difiere de su costo de reemplazo o del precio de comprar el mismo artículo nuevamente.

El total de tus activos menos tu pasivo (lo que debes) determina tu patrimonio neto.

Activos líquidos versus activos fijos

Los activos se dividen en dos categorías: líquidos y fijos.

Los activos líquidos son bienes que se pueden convertir en dinero en efectivo de manera rápida y fácil sin perder valor. Los activos líquidos más comunes son las cuentas de ahorros y cheques, ya que puedes retirar tus fondos según sea necesario. Los fondos de emergencia a menudo se mantienen en cuentas de ahorro o de mercado monetario por este motivo.

Otros activos líquidos incluyen pólizas de seguro de vida que tienen un valor de rescate en efectivo, bonos de ahorros y certificados de depósito sin multas por retiro.

Los activos fijos no son tan accesibles como los líquidos debido a que no se pueden convertir fácilmente en dinero en efectivo. Si necesitaras vender los activos fijos, una venta apresurada podría resultar en una pérdida. Los ejemplos de activos fijos incluyen colecciones de arte o antigüedades, joyas y bienes raíces como tu casa.

Protege tus activos

Acumulas activos ahorrando y planificando. Y a medida que acumules tus activos, es importante asegurarlos y mantener un registro en caso de robo, incendio o algún otro tipo de catástrofe.

Los activos líquidos deben ser registrados y toda la documentación —como números de cuenta, certificados y pólizas de seguros— debe guardarse en un lugar seguro, como una caja de seguridad en el banco o en una caja de seguridad con protección contra incendios si ésta está en tu hogar. Por si acaso, siempre haz copias de los documentos originales y una copia de seguridad de los archivos de la computadora regularmente.

También se debe hacer un seguimiento de los activos fijos y debes registrar tanto su valor como su costo de reemplazo. Tener un inventario completo y accesible es muy importante para el proceso de recuperación en caso de una pérdida. Comienza tasando el valor de los artículos importantes, como una casa o carro. Continúa con otros artículos, a los cuales les puedas tomar fotografías o videos fácilmente para guardarlos con los recibos o tasaciones. No olvides actualizar tu inventario cuando añadas activos, o si los artículos cambian de valor.

Por último, asegúrate de no ser la única persona que sepa la ubicación y forma de acceder a estos y cualquier otro archivo importante. Tu cónyuge, un hijo adulto o un amigo de confianza debería saber las contraseñas de computadora necesarias y tener acceso a las cajas fuertes y cajas de seguridad.

Saber cuándo liquidar

¿Quieres comprar una casa? ¿Quieres comenzar una pequeña empresa? Liquidar tus activos es una manera de tener acceso al dinero cuando lo necesites.

Cuando liquides, hazlo de manera inteligente. Haz un plan según el dinero que necesites y conoce el valor actual de tus activos antes de vender. Consulta a un profesional para que te ayude con cualquier venta especializada, como bienes raíces y colecciones de arte.

Si te encuentras en una situación económica difícil, vender todos tus bienes muebles podría parecer la única solución. Pero se debe evitar liquidar cualquier activo aparte de tu fondo de emergencia, a menos que sea absolutamente necesario. Los momentos de desesperación no tienen que llevar a medidas desesperadas ni mal planificadas.