Los volcanes están situados por todo el oeste de los Estados Unidos, Alaska y Hawai. Si vive dentro de las 20 millas de distancia de un volcán, tómese un momento para saber cómo usted y su familia se pueden preparar para responder frente a una erupción.
Evalúe el riesgo
Para conocer los riesgos de erupción en su zona, revise el programa de riesgos volcánicos del Departamento de Estudios Geológicos de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), que publica información sobre la actividad volcánica, incluyendo un sistema de evaluación de riesgo con códigos de color para cada volcán.
Planifique con antelación
Los buenos planes de seguridad en caso de erupción de un volcán comienzan antes de que realmente ocurra la erupción. Ayude a preparar a su familia creando un plan de preparación ante desastres que incluya un kit de supervivencia para catástrofes y un plan de evacuación de emergencia. La ceniza acumulada o extendida por el aire es uno de los principales riesgos de un volcán, por esto, asegúrese de incluir gafas y mascarillas descartables en su kit. Además, los gases y los residuos calientes de una erupción pueden aumentar el riesgo de incendio, por lo que es especialmente importante instalar y mantener los detectores de humo y extinguidores de incendio en las viviendas dentro de las 20 millas de la zona de peligro.
Despeje la zona de peligro
Lo primero que debe hacer durante una erupción es sintonizar una radio a batería en una estación de radio con la información actualizada. Los volcanes pueden producir una cantidad de peligros que se trasladan rápidamente e incluyen residuos en el aire, gases calientes, lava y aludes. Si las autoridades ordenan una evacuación, reúna a su familia, tome el kit de emergencias para desastres y abandone la zona inmediatamente.
Durante una evacuación, evite los valles y las zonas bajas donde los líquidos peligrosos, como el lodo, pueden acumularse y cubrir el área. Si hay cenizas acumuladas en la carretera, mantenga su velocidad en menos de 35 millas por hora para evitar resbalar.
Protéjase contra las cenizas
Las cenizas que transporta el aire o que se acumulan pueden afectar de manera significativa a lugares que se encuentran hasta 100 millas de distancia de la erupción. Siempre que haya ceniza respire a través de su mascarilla de emergencia o sostenga una tela húmeda sobre la nariz y la boca. Proteja sus ojos con gafas. También es una buena idea usar pantalones largos y remeras con mangas largas, ya que las cenizas pueden estar calientes o irritar su piel.
Si su vivienda se encuentra en una zona de precipitación de cenizas, tome las medidas necesarias para evitar que entren al edificio. Esto incluye cerrar y bloquear todas las ventanas y puertas exteriores, las chimeneas y las entradas de ventilación. Ubique toallas bajo la puerta y en otros espacios que queden. Como una precaución adicional, tal vez quiera cubrir los artículos del interior, como los muebles, aparatos y equipos electrónicos sensibles. También cubra los vehículos que están en el exterior y en el garaje.
Tenga en cuenta que la ceniza volcánica es mucho más destructiva que el polvo común. Hasta la ceniza fina tiene una estructura de astilla que puede rayar vidrios, metales y otros materiales. Para quitar el polvo de la superficie exterior de la vivienda utilice agua continua de una manguera. La ceniza del interior se debe quitar con una aspiradora. Para obtener más información sobre cómo quitar la ceniza volcánica, visite el USGS.
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